El despegue del comercio electrónico es un hecho. No hay duda de que hubo un tiempo, en los inicios de internet, en los que la reticencia del consumidor era más que evidente y se hacían visibles los miedos a lo desconocido. Sin embargo, hoy en día el consumo online ha aumentado de forma exponencial; se han multiplicado las plataformas de pagos seguros y la confianza de quien compra, lo cual ha resultado indispensable para que el sistema funcione y el mismo vaya aumentado de forma creciente. Dicho esto, en el post de hoy hablaremos de los factores principales de las compras seguras en línea.

Confianza

A pesar de que los datos muestran un cambio de tendencia, bien es cierto que no todo el mundo se fía. Hay estudios que remarcan que los consumidores aún tienen ciertos reparos a la hora de realizar sus compras en las plataformas online. Se habla de que casi la mitad de los usuarios suspenden este tipo de servicios y los ven faltos de confianza. Aún así, debe quedar claro que la venta a distancia, que es lo que hacen los e-comercios no son diferentes, por poner un ejemplo, a lo que ha sido toda la vida la venta por catálogo o por teléfono.

Robo de datos

El principal miedo de los usuarios es el robo de sus datos bancarios; pero es indemostrable que este sistema sea menos eficiente que cualquier otro, sea por teléfono, por catálogo o en viva presencia. Nadie está exento de este hecho, pero el cine, las leyendas urbanas y noticias sobre hackers han acrecentado esta superstición del consumidor, que sin embargo no tienen ningún tipo de fundamento. Cada día un consumidor puede entregar su tarjeta en cantidad de sitios donde se ve expuesto al robo de sus datos, sea una gasolinera, un restaurante, un comercio… y aún así se toma como un medio seguro.

La tarjeta de crédito

Y es éste, el de la tarjeta de crédito el que más suspicacias contrae, pero también el que mayores progresos ha tenido. Cuando se compra con la tarjeta se realizan dos procesos, el de la validación y el de la realización del pago, ambos con protocolos de seguridad similares al de cualquier comercio tradicional. La confidencialidad se lleva a cabo mediante el llamado protocolo SSL, garantiza un alto grado de seguridad en los datos tanto del emisor como del receptor, codificando y salvaguardando la protección de los datos. Además un avance en los últimos años ha sido que los bancos ya han empezado a solicitar la autenticidad del usuario cuando paga con una tarjeta, mediante sistemas propios, lo que añade un plus de seguridad y confianza en el sistema.

Plataformas seguras

Además existen plataformas de pagos seguros, que se han desarrollado precisamente para estos casos, para que de esta manera los pagos se realicen bajo garantía de confianza y seguridad que van encaminados a confeccionar un mapa de consumo que no en mucho tiempo será realidad. Y es que el comercio online y los pagos por Internet serán en un período breve los dominantes en la sociedad. La comodidad, la rapidez y la seguridad son las claves para el desarrollo y la instauración de este hecho, de forma que el usuario tenga confianza en un sistema cada vez más desarrollado y perfeccionado.