Internet sería un factor de aislamiento social para muchas personas. Cada vez más personas están gastando horas navegando para realizar una búsqueda, algún trabajo, o para “hablar” con “amigos” en las redes sociales.

 

 

Solo en el trabajo

Uno de los factores de aislamiento sigue siendo el trabajo a distancia. Ciertamente, Internet facilita el intercambio de información y la investigación. Pero los trabajadores no están todos agrupados en un lugar común. Algunos trabajan juntos durante meses, años, sin conocerse mediante el intercambio de correos electrónicos, hablando por teléfono, bueno, comunican a través de redes internas.

Hoy en día, parece que ya no son necesarios los contactos entre colegas. La tecnología proporciona una distancia que, en última instancia, tiene un impacto sobre la vida en la sociedad y la naturaleza de los recursos humanos. ¿Por qué ir fuera de su residencia, si es posible trabajar allí y mantener vínculos con la oficina, los clientes?

 

 

Solo, en familia

Al permanecer solo durante horas delante de su pantalla, el usuario puede aislarse aún más a sí mismo. Para algunos padres, amigos ya no existen, o casi. Sin darse cuenta, el usuario limita el contacto con el cónyuge, el cónyuge y / o hijos, al beneficio de un mundo virtual.

Algunos no dudan en inventar una vida muy diferente a la suya, y estar rodeado de amigos que apenas conocen. Prefieren confiar en estos “amigos” en lugar de familiares. Por otra parte, un estudio encontró en 2009 que el 55% de los estadounidenses que navegan por la web, hablan de temas importantes, o personales, con gente que conocen muy poco.

Al pasar su tiempo en varias plataformas (sitios de discusión, blogs, redes sociales o profesionales), el usuario piensa que crea lazos sociales. Sin embargo, sólo en frente de su pantalla, el usuario pierde poco a poco el contacto con el mundo exterior.

Solo en la multitud

Las redes sociales dan la ilusión de estar rodeado de amigos. Irónicamente, la “presencia” de estos amigos virtuales conduce más fácilmente un individuo a aislarse. Prueba: un estudio demostró que el 30% de las personas que trabajan en varias redes sociales no conocen ni siquiera a sus vecinos.

Por otra parte, el círculo de amigos y confidentes se contrae lentamente. En 1985, una persona tenía en su entorno, tres amigos a quienes podía confiar. Veinte años más tarde, el número de los confidentes se ha reducido a dos. Y el 25% de las personas contactadas para el estudio no tenían a nadie en quien confiar.

A cambio, los más activos en las redes sociales tienen contactos con personas de diferentes intereses a los de su propio grupo étnico u otro, que por lo general se suma a la apertura de espíritu además de mejorar el conocimiento general.

 

 

Los Otakus

Internet ha contribuido al nacimiento de un fenómeno en Japón: el de otaku. Son apasionados que dedican días enteros jugando juegos de video, viendo o creando mangas (cómic japonés). El único contacto con el exterior se reduce a comer (cuando y si tienen hambre) y de forma esporádica, la historia de las compras. Se informan, estudian, se relajan y se “socializan” exclusivamente en Internet. Incluso, tienen sus propios sitios web y artículos de promoción, pero no tienen contacto de persona a persona.

El aislamiento social = Peligro

Sin embargo, el aislamiento social tiene un impacto directo en la salud. Según un estudio británico publicado en 2010, pasar demasiado tiempo solo sería tan peligroso como fumar 15 cigarrillos al día.

Por otra parte, la desconexión social está directamente relacionada con una tasa de mortalidad más alta.

Hay más. Los teléfonos inteligentes también llevan un cierto riesgo. Has probablemente visto la gente que camina escribiendo un SMS.

Soluciones

 

 

Hay varias soluciones para contrarrestar el aislamiento debido a las nuevas tecnologías. Las personas que se aventuran en este terreno resbaladizo, hay que ayudarles a:

  • Mantener contacto con sus familias;
  • encontrar nuevos intereses;
  • practicar diferentes actividades;
  • construir una nueva red social;
  • tomar medidas;
  • aceptar invitaciones, aunque de mala gana;
  • utilizar la configuración de la comunidad;
  • hacer actividades físicas.

 

Si Internet facilita el aislamiento entre un número de individuos, sin embargo, es una gran herramienta de información, siempre y cuando se utiliza correctamente. Pero si percibes un creciente interés en Internet, es posible que tiendes a aislarte lentamente.

¡Cuidado!